Una parisina, el Cónsul argentino en Francia y una turista argentina, fueron protagonistas de una historia con tono digital. Las redes sociales, que sirven para entrar en contacto con personas que conocemos a través de Internet, en esta oportunidad ayudaron que la Sra. Mirta E. Ale de Argentina recuperara sus pertenencias y terminara sus vacaciones en la ciudad luz con un final feliz. Paseando con sus hijos por el río Sena a Mirta se le cayó la cartera del hombro sin darse cuenta. “Llevaba mi pasaporte, la cámara, el celular y dinero”, explicó Mirta a Sonico. La cartera había sido recogida por una ciudadana francesa que, al ver que tenía un pasaporte argentino, llamó al Consulado. Allí, el Cónsul en París Miguel Angel Hildmann, tomó los datos de la ciudadana argentina en cuestión y se puso a investigar. Uno de sus recursos fue Internet y descubrió que una persona llamada Mirta E. Ale pertenecía a la red social Sonico pero obviamente no podía acceder a ninguno de sus datos. El Cónsul envió un mail al área de Relaciones Públicas de Sonico para ver si se podía dar con esta persona.

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Una vez recibido el mail, el equipo de Atención al Cliente de Sonico buscó entre los más de 33 millones de usuarios de la red social, un perfil que coincidiera con los datos proporcionados por el Cónsul y sólo se encontró uno. El contacto fue establecido por mail directamente entre Sonico y la usuaria para preservar sus datos de correo electrónico y verificar por ese medio si se trataba de ella. “Al día siguiente prendí la PC para revisar mi correo. Tenía la esperanza de encontrar algo que me ayudara, y allí estaba… un mail de Sonico que en el asunto decía ¿Usted perdió sus documentos en Francia? No podía abrirlo de los nervios. En el mail me explicaban que una señora tenía mi cartera y se había comunicado con el Consulado Argentino y el Cónsul vía email con Sonico. Parecía un cuento de ficción”, relató Mirta.
Ya en el Consulado, Mirta describió con detalle todo el contenido de su cartera. Entonces el Cónsul le dio la dirección donde vivía la Señora que tenía su cartera para que la fuera a buscar. “Fuimos a la dirección que nos dieron y me encontré con una señora encantadora, todo estaba como lo había extraviado. Ella no quería recompensa, casi la obligamos a aceptarla. La abracé, lloré y noté que sus ojos se llenaron de lágrimas, la emoción fue enorme. Cuando nos despedimos me dijo que se hubiera conformado con unas flores…Una persona increíble, nunca sabré su nombre…”, comentó Mirta con profunda emoción.En este caso, una red social como Sonico sirvió para que Mirta Ale recuperara en París su cartera gracias a que su condición de usuaria podía ser detectada por Internet pero preservando la privacidad de todos sus datos personales y de contacto. Mirta concluyó su relato agregando “En fin, todo terminó bien y puedo seguir disfrutando de mis vacaciones. Mucho de eso se lo debo a Sonico y al amigo que me invitó a formar parte de esta red social. Estoy muy agradecida y contenta al pensar que existe gente que hace que no perdamos la esperanza en el género humano”.